Porque quiero que vuelva mi sonrisa.
Esa sonrisa con la que me acostaba todas las noches.
Esa sonrisa con la que amanecía todos los días.
No quiero volver hacer atrás, pero si quiero esa sonrisa de antaño.
Qué doloroso es perderte una y otra vez, sentir que no terminas de salir a flote, que hay algo que te tira hacia abajo. Y eres consciente. Pero no puedes hacer nada para remediarlo.
Los días pasan, y con ellos los años. No quiero seguir creciendo si no puedo disfrutar esos días al máximo sin que me paren los pies. Porque es ahora cuando puedo y quiero vivir.
Y no voy a arrastrar nada. El que me quiera, tiene que aceptarlo.
Es un aviso. Es un toque de atención.


No hay comentarios:
Publicar un comentario