Vuelves momentáneamente al pasado, como valiente, y te reciben con apatía. A ti, víctima de las circunstancias.
Estaba en pelín ciega, me temo. Porque al fin y al cabo la gente tampoco cambia tanto, y si son de una manera ahora, en otro momento de sus vidas, no fueron tan distintos.
De los errores se aprende, y de vosotros aprendí mucho. Gracias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario