4/5/13

Nunca hay un porqué para un recuerdo, llega de repente,así, sin pedir permiso y nunca sabes cuando se marchará...lo único que sabes es que lamentablemente volverá, aunque por lo general son instantes... Y ahora se como hacerlo. Basta con no detenerse demasiado. En cuanto llega el recuerdo hay que alejarse rápidamente, hacerlo enseguida, sin miramientos, sin concesiones, sin enfocarlo, sin jugar con él,sin hacerse daño...

A tres metros sobre el cielo 


 

No hay comentarios: