Tus normas las dictas tú, no los demás.
Haz lo que tu corazón mande, no lo que te impongan los demás.
Porque vivir de rodillas te pasa factura en el futuro... graves dolores de espalda, consecuencia de cargar con los pensamientos de 'que podría haber pasado si hubiera actuado como mi corazón mandaba'.

1 comentario:
No podía quedarme en el cruce de por vida.
Publicar un comentario