A veces vale la pena arriesgarse, salir del nido. ¿Por qué no lo pruebas, por qué no te arriesgas un poco?
A veces,no sirve el no actuar por miedo a que pasará mañana; a veces, simplemente tienes que ceder y dejarte llevar por lo que sientes en ese preciso instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario