24/6/11

Reflexiones un día más

Penélope,
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón,
y su vestido de domingo.

Penélope,
se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.

Dicen en el pueblo que un caminante paró
su reloj una tarde de primavera.

Adiós, amor mío, no me llores, volveré
antes que de los sauces caigan las hojas...

Piensa en mí, volveré por ti...
Pobre infeliz,
se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril,
cuando se fue tu amante.

Se marchitó
en tu huerto hasta la última flor,
no hay un sauce en la calle mayor
para Penélope.

Penélope,
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.

Penélope,
uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar,
para ella son muñecos.

Dicen en el pueblo que el caminante volvió,
la encontró en su banco de pino verde.
La llamó: "Penélope, mi amante fiel, mi paz,
deja ya de tejer sueños en tu mente...
Mírame, soy tu amor, regresé..."

Le sonrió
con los ojos llenitos de ayer,
no era así su cara ni su piel:
"Tú no eres quien yo espero..."

Y se quedó
con su bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación
.

Penélope, Diego Torres.





Creo que lo mejor es guardar este sentimiento. Guardarlo, no deshacerme de él, que conste.

Pero me hace daño tenerlo... en la superficie. Me hace daño porque a veces creo que puede ser correspondido y otras sin embargo veo que no hay más que ataduras (no por mi parte). Y mientras ocurren esas situaciones, la que sufre soy yo, y la que se hace daño soy yo. Y lo peor es que de estas situaciones me entero de casualidad, no porque esa persona me las comente...
Y no me gusta estar a merced de nadie. No, porque yo simplemente no soy así.

Es como en un partido de fútbol... Tte pasas tiempo en el banquillo, todos los partidos... Mientras otros juegan en el campo....Tú simplemente sigues en el banquillo... Y te dicen ''ya jugarás tú''.... Pero sigue pasando el tiempo... Ves cómo esas dos personas juegan, dejan de jugar, vuelven a jugar... Pero tú sigues en el banquillo... Esperando tú oportunidad....
Y eso más que cansar, duele.

Por eso creo que lo mejor es guardar este sentimiento, dormirlo, intentar esconderlo... Porque si sigue ahí fuera, en la superficie de mis sentimientos, me va a seguir dañando... Y no quiero eso. No soy masoquista, aunque hasta ahora me haya comportado como tal, la verdad. Espero poder hacerlo.

Y repito... guardarlo no implica destruirlo; no se puede destruir un sentimiento de la noche a la mañana.

Pero procura no perder tu tiempo, procura encontrar lo que quieres, lo que buscas, lo que deseas... antes de que sea demasiado tarde.

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