3/10/09

La bailarina




Había una vez una bailarina que con sus músicos había arribado a la corte del príncipe de Birkaska.
Y, admitida en la corte, bailó ante el príncipe al son del laúd y la flauta y la cítara.
Bailó la danza de las llamas, y la danza de las espadas y las lanzas; bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio.
Y, por último, la danza de las flores al viento.
Luego se detuvo ante el trono del príncipe y dobló su cuerpo ante él.
Y el príncipe le solicitó que se acercara, y dijo:

-Hermosa mujer, hija de la gracia y del encanto, ¿desde cuándo existe tu arte? ¿Y cómo es que dominas todos los elementos con tus ritmos y canciones?

Y la bailarina, inclinándose nuevamente ante el príncipe, dijo:
-Poderosa y agraciada Majestad, desconozco la respuesta a tus preguntas. Sólo esto sé:
El alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta en su corazón; pero el alma de la bailarina late en todo su cuerpo.

Khalil Gibrán.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy prexoxo xD tkm feis