[...]
- Pregúntame cualquier cosa- la desafió Bailey
- ¿De qué tienes miedo?
La pregunta salió de la boca de Tibby antes de que pensara en hacerla.
Bailey lo consideró.
- Me asusta el tiempo- respondió.Era valiente, inmutable ante el gran ojo de cíclope de la cámara. No había rastro de remilgo o timidez en Bailey-. Es decir, me asusta no tener suficiente tiempo-aclaró-.No tener tiempo para comprender a la gente, cómo son de verdad, o que me comprendan a mí.Me asusta lo rápido que juzga y cómo se equivoca todo el mundo. No se puede arreglar si no hay tiempo. Me asusta ver fotos en vez de películas.
Tibby la miró incrédula. Le llamó la atención ese lado nuevo de Bailey, esa Bailey filosófica más allá de su edad.
Tibby negaba con la cabeza.
- ¿Qué?- preguntó Bailey.
- Nada. Sólo que me sorprendes todos los días -dijo Tibby.
Bailey sonrió.
-Me gusta que te dejes sorprender.
Un verano en vaqueros. Ann Brashares
Pues sí, cuando leí esa página de ese libro, me quedé pensando en ello. Cuando me preguntaban que a qué cosa le tenía miedo, solo respondía: tengo fobia a las arañas. A partir de aquella lejana lectura, en pleno mes de agosto, puedo confirmar que le tengo miedo a algo más: al tiempo.
Algo que no podemos controlar, que humanos que lo intentaron se volvieron locos, esa cosa aparentemente tan insignificante, es a lo que le tengo miedo. Dependemos del tiempo (entre otras cosas, obvio), que a veces pasa tan rápido, otras tan lento, pero pasa, al fin y al cabo. ¿Y si no tenemos tiempo de saber lo que queremos, de averiguar lo que queremos, de equivocarnos y aprender de los errores, de encontrar la gente adecuada, de cumplir nuestras promesas y sueños, en fin, y si no tenemos tiempo para eso? Es tan triste... y cuando lo perdemos, y nos percatamos de ello, es cuando ya no existe remedio... aiss... cuántas amistades rotas por pleitos sin sentidos, porque ambas personas esperaban que la otra fuera el primero en dar el paso para solucionarlo... y sin embargo.. dejaron correr el tiempo... cuantas muertes en accidentes... simplemente porque alguien corría por la autopista en coche.. para no llegar tarde a algún sitio importante... y saltarse un semáforo... en fin. Tiempo, algo que necesitamos y algo que a la vez nos complica un poco las cosas, ¿no creeís?
Dos estrellas unidas por un pasado semejante... fueron destruidas por un presente.
La incógnita está en que nadie sabe que pasó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario